El mercado laboral atraviesa una transformación estructural. Según datos recientes, el 60% de los empleadores reporta dificultades para encontrar personal calificado.
Esta cifra no solo refleja un problema de reclutamiento. Expone una brecha más profunda: las organizaciones están evolucionando a un ritmo mayor que el desarrollo de las competencias disponibles en el mercado.
En este contexto, la formación del talento deja de ser un proceso operativo y se convierte en una decisión estratégica.
Una brecha que impacta en la competitividad
Los indicadores confirman la magnitud del desafío:
- 74% de los empleadores a nivel global reporta dificultades para cubrir posiciones.
- En Chile, la dificultad alcanza el 60% de las empresas.
- Sectores críticos superan ampliamente el promedio nacional:
- Salud y Ciencias de la Vida: 77%
- Industrias y Materiales: 64%
- Energía y Servicios Públicos: 63%
- En contraste, Transporte, Logística y Automotriz registran un 46%, y Servicios de Comunicación un 50%.
- Las habilidades más difíciles de encontrar son: Recepción y Atención al Cliente: 23%, TI y Data, Ingenierías, Operación y Logística y ESG: 21%
- Frente a este escenario, las empresas priorizan:
- Upskilling y reskilling: 27%
- Flexibilidad en ubicación: 22%
- Búsqueda de nuevos talentos: 20%
Las cifras evidencian una realidad transversal: la escasez no es sectorial ni coyuntural, es sistémica.
El nuevo estándar profesional
El entorno empresarial actual exige la integración de dos dimensiones clave:
Competencias humanas
- Trabajo colaborativo.
- Comunicación efectiva en entornos híbridos.
- Pensamiento crítico.
- Liderazgo adaptativo.
- Inteligencia emocional
Competencias tecnológicas
- Alfabetización digital.
- Uso estratégico de inteligencia artificial.
- Análisis de datos para la toma de decisiones.
- Automatización y optimización de procesos.
La diferencia competitiva no está en dominar una sola área, sino en articular ambas con coherencia estratégica.
Capacitación estratégica: la respuesta sostenible
El estudio señala que las organizaciones están priorizando el desarrollo interno de talento mediante upskilling y reskilling. Esta tendencia confirma que la solución no está únicamente en atraer talento externo, sino en fortalecer el capital humano existente.
La capacitación deja de ser una actividad operativa para convertirse en una palanca estratégica que debe:
- Diagnosticar brechas reales.
- Diseñar rutas de aprendizaje alineadas al negocio.
- Integrar tecnología para seguimiento y análisis.
- Medir impacto en desempeño y productividad.
En DL nos especializamos en el desarrollo del talento, integrando consultoría estratégica, tecnología avanzada y programas de formación para transformar el aprendizaje en resultados medibles.
Nuestra propuesta articula:
- Programas de capacitación especializados
- Academias corporativas que gestionan el aprendizaje continuo como un sistema estructurado
- Inteligencia artificial aplicada a la formación, permitiendo personalizar y optimizar decisiones basadas en datos
- Consultoría estratégica en desarrollo de competencias, vinculando formación con desempeño organizacional
De la escasez a la ventaja competitiva
El escenario actual exige un enfoque coordinado entre empresas, sector educativo y políticas públicas. Sin embargo, a nivel organizacional, la decisión es clara: invertir en formación continua y estratégica es la vía más sostenible para cerrar brechas.
Las empresas que liderarán en los próximos años no serán aquellas que compitan únicamente por el talento disponible, sino las que desarrollen sistemáticamente las competencias que su estrategia requiere.
El 60% no es solo una estadística. Es un llamado a transformar la capacitación en una decisión estratégica de negocio.
En DL acompañamos a las organizaciones en ese proceso, integrando aprendizaje, tecnología e innovación para asegurar competitividad sostenible.


